Las durezas en los pies no suelen ser algo grave, pero pueden causar molestias e incluso dolor si la piel gruesa ejerce presión sobre los tejidos subyacentes. Es importante tratarlas antes de que empeoren.
Tratar y prevenir las durezas

- Mantén la piel hidratada para que permanezca suave.
- La presión y la fricción repetida pueden provocar la aparición de zonas de piel gruesas y duras, denominadas durezas.
- Si quieres saber más información consulta nuestro apartado de productos.
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¿Qué ayuda a tratar las durezas?
Cómo eliminar las durezas — paso a paso
- Paso 1: Suaviza la zona de la dureza
Sumerge tus manos o pies en agua tibia con jabón. Agrega sales de Epsom o bicarbonato de sodio para ayudar a soltar la piel y aliviar cualquier molestia. Utiliza también cremas o mascarillas exfoliantes indicados para suavizar la piel. Los tratamientos sin receta que contengan ácido salicílico pueden ayudar a disolver la piel muerta de la dureza. Te recomendamos que utilices estos remedios con precaución, ya que el ácido salicílico puede irritar la piel sana que rodea la dureza. Para más información, consulta nuestro apartado de productos.
- Paso 2: Lima suavemente el área
Una vez que la piel se ablande, usa una piedra pómez para quitar suavemente la piel muerta. Sumerge la piedra pómez en el agua y luego retira suavemente la piel muerta con movimientos circulares o laterales. Puedes también usar una lima para durezas, si lo prefieres, pero intenta no eliminar demasiada piel. Sino puedes causar sangrado e infecciones, por lo que elimina solamente pequeñas cantidades y repite el proceso conforme sea necesario.
- Paso 3: Hidratar regularmente
Después de exfoliar, es importante hidratar el área. Una buena crema para pies y manos ayudará a mantener la zona hidratada y suave. Para más información, consulta nuestro apartado de productos.

Apósito Compeed® Durezas
¿Cómo prevenir las durezas?
- Limita el uso de calzado que altere la distribución del peso, como los tacones altos o los zapatos de arco alto.
- Si tienes que ponerte zapatos incómodos (como tacones) para ir a trabajar, utiliza otros más cómodos para tus trayectos diarios. Tus pies te lo agradecerán.
- Mantén tus zapatos en buenas condiciones. Las suelas desgastads pueden crear puntos de presión. Si ves que las suelas o los tacones de tu calzado se desgastan con facilidad de forma desigual, te recomendamos que hables con un podólogo o con un ortopedista especializado sobre zapatos o calzado ortopédico.
- Para evitar las durezas en las manos, cuando utilices herramientas o realices trabajos manuales utiliza guantes acolchados para proteger tus manos y prevenir durezas relacionadas con la fricción.
- Un poco de cuidado regular y adecuado pueden marcar la diferencia y mantener tu piel suave y confortable.
Si tienes que ponerte zapatos incómodos (como tacones) para ir a trabajar, utiliza otros más cómodos para tus trayectos diarios. Tus pies te lo agradecerán.
¿Cuándo pedir consejo médico?
Recuerda el periodo de adaptación
Independientemente de los zapatos que elijas y de si te ajusten bien, es probable que pases por un periodo de adaptación, durante el cual tus zapatos pierden gradualmente su rigidez y se vuelven más flexibles. Empieza por usar los zapatos durante un breve periodo de tiempo cada día, hasta que se adapten a la forma de tu pie, y siempre tiene a mano un pack de apósitos Compeed® Ampollas, ¡como precaución!
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