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Ampollas
Tratamientos

Cómo tratar ampollas en los pies

Runner sits on ground and holds his foot in pain

El tipo de ampolla más común en el pie es la ampolla causada por fricción

ampolla. Son esas molestas bolsas de líquido que se forman en el pie, en las capas superiores, después de demasiado estrés y fricción con los zapatos. Cuando la capa superior de la piel se desprende de los tejidos inferiores, un fluido similar al plasma sale de las células y comienza a llenar el vacío, para servir de almohadilla y proteger el tejido de un daño mayor.

En la mayoría de los casos, se pueden prevenir fácilmente y, si necesario, tratar. Esta sección contiene todo lo que necesitas saber sobre el tratamiento para ampollas en los pies.

Aunque pueden ser pequeñas, las ampollas en los pies pueden ser muy dolorosas y estropearte una ocasión especial, unas vacaciones, una clase de ejercicios o incluso un día de hacer recados. Cualquier persona puede formar una ampolla y ellas pueden tardar varios días en curarse, pero hay algunas medidas que puede adoptar para prevenirlas, aliviar el dolor y acelerar la recuperación.

La primera forma de prevenir la formación de ampollas es llevar calzado cómodo y adecuado. Si prevés que vas a pasar mucho tiempo de pie o estrenar zapatos nuevos, es recomendable tener a mano un stick Antifricción. En cuanto notes la formación de una ampolla, aplica inmediatamente el stick en la zona para prevenir más fricción.

Existen varios mitos, por ejemplo, muchas personas recomiendan usar calcetines de algodón, pero estos mantienen la humedad, lo que aumenta la fricción. Por esto, recomendamos calcetines sintéticos especializados con tela transpirable. Otro mito es usar polvos de talco para los pies, para mantenerlos secos y, aunque los polvos de talco ayudan a absorber una gran cantidad de transpiración, es importante recordar que también pueden acumularse en la zona y causar más fricción.

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Opciones de tratamiento para ampollas

Si te sale una ampolla en el pie, un tratamiento adecuado es clave para una rápida curación.

Aplica un apósito especializado para ampollas para mantenerla limpia, seca y protegida de más fricción y estrés. Intenta no reventar la ampolla. Si la ampolla explota por si sola, no retires la piel muerta. Una vez abierta, lava suavemente la zona con agua y jabón y aplica un apósito especializado para ampollas para mantener la ampolla limpia.

Un error común es quitar el apósito de noche para dejar que entre aire en la ampolla. Las ampollas en los pies sanan más rápido en un ambiente de curación húmedo, es decir, cuando se cubren con un apósito para ampollas. Debe dejarse puesto hasta que comience a despegarse; esto es una indicación de que la ampolla se ha curado. Consulta a tu médico si presentas síntomas comunes de infección, como dolor, hinchazón, enrojecimiento o calor, rayas rojas que se extienden desde la ampolla o pus saliendo de ella.

Hiker sitting on stone and holding his foot

Hombre con zapatos cómodos para evitar ampollas

Preguntas frecuentes sobre ampollas

 

Recuerda el periodo de adaptación

Independientemente de los zapatos que elijas y de si te ajusten bien, es probable que pases por un periodo de adaptación, durante el cual tus zapatos pierden gradualmente su rigidez y se vuelven más flexibles. Empieza por usar los zapatos durante un breve periodo de tiempo cada día, hasta que se adapten a la forma de tu pie, y siempre tiene a mano un pack de apósitos Compeed® Ampollas, ¡como precaución!

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