Nada te quita más la diversión de correr que una ampolla en el pie: ya sea causando una ligera molestia en cada paso o porque duele tanto que es prácticamente imposible seguir corriendo.
¿Qué son exactamente estas pequeñas ampollas que provocan dolor? ¿Por qué aparecen y qué se puede hacer para evitar que se desarrollen? Nuestra guía práctica resume toda la información que necesitas para comprender, evitar y tratar ampollas, para que nunca las sufras ni te quedes atrás durante tus entrenamientos y tus carreras.
Entender las ampollas: guía para corredores

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¿Qué es una ampolla?
¿Qué causa la formación de ampollas?
- Fricción
El roce repetido de la piel contra otra superficie crea fricción (p.ej., tu zapato o calcetín), lo que provoca la separación de las capas de la piel y la acumulación de líquido entre las capas.
- Calor
La temperatura elevada aumenta la fricción, de forma que es más fácil sufrir daños en la piel como ampollas durante las carreras o cuando entrenas.
- Humedad
La humedad excesiva provocada por el sudor puede suavizar la piel y aumentar la fricción. La fricción de la piel mojada es mayor que la de la piel seca.

Un grupo de personas a correr en un parque
¿De qué manera las ampollas afectan el rendimiento de un corredor?
- Forma de correr
El dolor provocado por ampollas puede hacer que tu forma habitual de correr resulte incómoda y que la cambies. Esto puede convertirse en una distracción, lo que te hará reducir el ritmo e incluso provocar lesiones.
- Dificultades para entrenar
Una ampolla grave te impedirá seguir entrenando, lo que provocará retrasos en tu planificación y, posiblemente, un retroceso en tu nivel de forma física.
- Peores resultados
Si el día de la carrera tienes una ampolla es probable que afecte a tu tiempo y que no logres tus objetivos de la carrera.
- Infecciones
Las ampollas pueden infectar-se y causar problemas de salud si no las tratas a tiempo. Por ello, se recomienda tratar las ampollas lo más rápidamente posible.

Un grupo de personas en un círculo a realizar estiramientos
El calzado adecuado es fundamental
- Tamaño adecuado
Pedir ayuda a un profesional para determinar tu tamaño en una tienda con conocimiento especializado en zapatillas para correr puede hacer toda la diferencia. Debe haber suficiente espacio para que puedas mover los dedos de los pies y para acomodar la hinchazón natural que se produce durante la carrera.
- Material respirable
Asegurar de que sus zapatos estén hechos de un material transpirable y que absorba la humedad ayudará a mantener tus pies secos, al reducir la fricción que provoca ampollas.
- Adaptación
No uses zapatos nuevos en una carrera larga. La adaptación debe ser gradual y comenzar con distancias cortas para ayudar a reducir la rigidez que podría resultar incómoda en distancias más largas.
Elegir los calcetines adecuados
- Absorbe la humedad
Este tipo de calcetines, creadas especialmente para correr, absorberán el sudor de tu piel, lo que ayuda a que tus pies se mantengan secos para reducir la fricción.
- Doble capa
Considera elegir un calcetín con forro que se mueva independientemente de la capa exterior, ayudando así a minimizar la fricción.
- Un buen ajuste
Asegurar un ajuste perfecto sin arrugas ni pliegues que podrían provocar fricción al rozar con el zapato o la piel.

Una persona con calcetines largos, atándose los cordones
Cuida tus pies
- Cortar las uñas de los pies
Esto evitará que rocen contra la parte delantera de tu zapato y provoquen fricción.
- Lima tus durezas
Las durezas pueden proporcionar cierta protección, pero en exceso pueden provocar fricción. Presta atención a las zonas de piel dura de los pies y límalas.
- Polvo/lubrificante para pies
Si notas que hay zonas de tu pie propensas a la fricción, los polvos o lubrificantes para pies pueden ayudar a reducir el roce. Prueba diferentes opciones en carreras de entrenamiento para encontrar el tratamiento que mejor se adapta a ti.
Errores a evitar
- Ignorar señales de alarma
Si empiezas a sentir dolor que podría convertirse en una ampolla, ¡no sigas como si nada! Para, cámbiate los calcetines o los zapatos y trata la ampolla. Para más información te recomendamos consultar nuestro apartado de productos.
- Descuidar el cuidado de los pies
No tratar tus pies como hemos indicado anteriormente provocará inevitablemente la aparición de ampollas. Cuida tus pies y toma las medidas preventivas lo más rápido posible.

Persona en ropa deportiva sentada en el suelo con apósitos Compeed® Ampollas y una botella Compeed® colocada cerca.
Cómo tratar una ampolla
- Limpiar el área
Lava la ampolla y la piel alrededor con agua y jabón suave y seca con cuidado.
- No revientes la ampolla
Perforarla aumenta siempre el riesgo de infección, por lo tanto, debe evitarse y, si es necesario, solo debe drenarse con material estéril e idealmente por un profesional médico.
- Aplica una tirita Compeed
Para más información te recomendamos consultar nuestro apartado de productos.
Recuerda el periodo de adaptación
Independientemente de los zapatos que elijas y de si te ajusten bien, es probable que pases por un periodo de adaptación, durante el cual tus zapatos pierden gradualmente su rigidez y se vuelven más flexibles. Empieza por usar los zapatos durante un breve periodo de tiempo cada día, hasta que se adapten a la forma de tu pie, y siempre tiene a mano un pack de apósitos Compeed® Ampollas, ¡como precaución!
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