Los juanetes son protuberancias óseas que se forman a los lados de los pies, justo en la articulación donde se une el dedo gordo con el pie. Los juanetes se desarrollan de forma lenta y hacen que el dedo gordo se mueva hacia el dedo de al lado.

El desplazamiento conduce a un movimiento anormal y a una mayor presión sobre esta articulación. Con el paso de los años, el movimiento y la presión anormales causan un cambio en la alineación de los huesos. Esto provoca que el dedo gordo del pie mire hacia adentro y, a veces, incluso se coloque sobre el dedo del pie que tiene al lado. Como consecuencia, la articulación se mueve hacia afuera, causando el juanete. Cuando sucede lo mismo, pero en el dedo meñique del pie, recibe el nombre de juanetillo o “juanete de sastre”. Normalmente los juanetes provocan problemas secundarios, como la aparición de ampollas, callos o durezas.

Prevenir los juanetes es la clave en su tratamiento

Si eres propenso a tener juanetes por una causa genética, porque tienes una afección inflamatoria o deformidades en los pies, la mejor manera de evitarlos es llevando calzado cómodo. Evita los zapatos con tacones altos, puntas puntiagudas o zapatos demasiado estrechos. En su lugar, lo ideal es optar por zapatos anchos y cómodos de tacón bajo, suela cómoda y con suficiente espacio para los dedos de los pies. Mantener un buen peso corporal también es un factor importante.

¿Qué pasa si ya tengo un juanete?

Los juanetes solo pueden eliminarse mediante cirugía. Sin embargo, la cirugía no suele ser necesaria. La progresión de los juanetes y los síntomas pueden manejarse y tratarse fácilmente de forma paliativa, incluso desde casa.
Utiliza calzado cómodo

Si te sale un juanete, los zapatos anchos jugarán un papel importante en la disminución de la progresión y ayudarán a aliviar el dolor. Si vas a comprar calzado nuevo, te recomendamos que lo hagas a última hora del día, ya que es cuando los pies están más anchos.

  • Utiliza parches o apósitos – Si el juanete roza con el zapato, aplica un parche acolchado en la zona afectada. Los parches para juanetes, como Compeed® Juanetes, alivian la presión, el dolor y reducen el roce con el calzado. También previenen las ampollas y el endurecimiento de la piel del juanete.
  • Ortopedia – Tu médico o podólogo te aconsejará sobre las mejores opciones para controlar tus juanetes. Dependiendo de la gravedad, las plantillas, los separadores de dedos o los soportes para dedos te ayudarán a colocar bien el pie.
  • Gestión del dolor – Alivia el dolor causado por los juanetes enfriando la zona afectada, aplicando una compresa de hielo o una bolsa de congelados durante aproximadamente 5 minutos. También puedes darte baños calientes en los pies. Visita a tu médico de cabecera o consulta con tu farmacéutico para saber cuál es el mejor tratamiento para ti.

¿Cuándo debo visitar a mi médico?

Consulta con tu médico si tienes diabetes, ya que cualquier problema que tengas en los pies puede tener una causa distinta. Esta frase se puede utilizar en el res

Si el dolor persiste o es demasiado fuerte como para que afecte a tus actividades diarias, consulta con un médico o podólogo. También te recomendamos acudir a la consulta si la afección no mejora después de un par de semanas de tratamiento, o si empeora. Tu médico te aconsejará sobre las mejores opciones para tratar los juanetes. Dependiendo de la gravedad, te recomendará aparatos ortopédicos o te derivará a un cirujano para analizar la opción de extraer el juanete mediante una operación quirúrgica y corregir la afección subyacente.