Practiques el deporte que practiques, nada debería impedirte alcanzar tus metas. Por desgracia, algo tan pequeño como una ampolla puede conseguirlo.

¡No te preocupes! Porque esto sucede con bastante frecuencia, incluso a los mejores atletas. Aunque no sean tan graves como un esguince o un hueso roto, las ampollas no deben tomarse a la ligera. Cuando el dolor es muy intenso, pueden afectar a tu concentración, disminuir tu rendimiento e, incluso, causarte lesiones en rodillas y tobillos.

¿Te ha salido una ampolla haciendo running?

Imagínate que estás corriendo. El clima es perfecto y te sientes genial. De repente, empiezas a sentir un dolor intenso en cualquier parte del pie. Sabes que te está saliendo una ampolla. Quizás sea porque te has puesto unos calcetines muy gruesos, o porque tus pies se han hinchado con el calor. Finalmente, el dolor te frena y tienes que dejar de correr. Lo mejor hubiera sido tratar la ampolla cuanto antes y así evitar que el dolor aumentase.

Las ampollas y el deporte

Las ampollas causadas por el deporte se forman cuando el pie se desliza o cambia de posición, provocando roce con la zapatilla mientras corres o realizas otras actividades deportivas. El líquido se acumula entre las capas irritadas del tejido de la piel y se hincha formando una burbuja. Las ampollas en los pies aparecen muy rápidamente, tardan varios días en curarse y, si explotan, aumenta el riesgo de infección, empeorando el dolor y retrasando aún más su recuperación.

Una ampolla puede afectar a cualquier persona, ya sea un atleta profesional, o alguien que solo quiera ponerse en forma. Actividades como correr, caminar, jugar al fútbol o al tenis, escalar montañas o bailar, pueden hacer que te salgan ampollas en los pies. Las ampollas aparecen en los dedos de los pies, en la planta del pie y hasta en los talones. No obstante, puedes prevenirlas.

¿Cómo prevenir las ampollas cuando practicas deporte?

Existen distintas medidas que puedes llevar a cabo para prevenir la aparición de las ampollas en los pies. Los “puntos calientes” o las zonas propensas a la aparición de ampollas son zonas de los pies en las que aparecen unas manchas rojas después de haber hecho deporte. Para prevenir su aparición, cúbrelas con los apósitos de COMPEED® Ampollas o prueba COMPEED® Stick Anti-fricción.

Lleva siempre en tu bolsa de deporte los apósitos COMPEED® para prevenir la aparición y tratar la ampolla, descubre COMPEED® Ampollas Sport
COMPEED®Ampollas Sport Planta del pie.

Las zapatillas que no se ajusten bien a tu pie, que te aprieten demasiado o que te queden grandes, aumentarán el roce y la fricción en el pie y en los dedos.  Te recomendamos que lleves un par de zapatillas de repuesto cuando vayas a entrenar. De esta manera, cuando notes que te va a salir una ampolla, podrás cambiarte de zapatillas mientras aplicas en la zona afectada COMPEED® Stick Anti-fricción. Así, podrás seguir corriendo sin que nada te pare. De la misma manera, intenta mantener tus pies secos y libres de sudor, ya que esto favorece la aparición de ampollas. Te recomendamos que utilices polvos de talco o que lleves unos calcetines de repuesto en tu bolsa para cambiarlos.

¿Cómo tratar las ampollas causadas por el deporte?

Cuando te salga una ampolla, debes tomar medidas de inmediato para minimizar el dolor y maximizar la recuperación. Después de limpiar suavemente y con cuidado la zona, aplica un apósito impermeable para proteger la ampolla de las bacterias y la suciedad. Elimina todo lo que cause roce o fricción en la herida.

No te recomendamos que revientes nunca una ampolla, pero si sucede, límpiala con agua con un poco de jabón, sumérgela en agua con sal durante 10 minutos y coloca un nuevo apósito para ampollas en la zona afectada. Cuando tengas el dolor bajo control, podrás seguir corriendo sin que nada te detenga.