
La mayoría de los cortes pueden definirse como pequeños cortes, y se producen cuando la superficie de la piel queda dañada. Se sufren típicamente como consecuencia de accidentes con cuchillos o tijeras en la cocina, o por caídas en terrenos duros o agrestes. Los pequeños cortes pueden tratarse en el hogar, siguiendo los siguientes pasos:
1. Detener la hemorragia.
Los cortes pequeños paran de sangrar normalmente transcurridos 5-10 minutos. Si el corte continuara sangrando después de ese tiempo, presionar suavemente sobre la herida suavemente con un paño limpio o venda durante 20-30 minutos. Si sigue sangrando trascurridos 30 minutos, solicitar ayuda médica.
2. Limpiar la herida.
Aclarar la herida con agua limpia. Si la herida sigue sucia después del lavado, utilizar una pinza esterilizada para sacar la suciedad (el agua hervida esteriliza las pinzas). Si fuera necesario, desinfectar la herida antes de cubrirla.
3. Cubrir la herida.
Cubrir y proteger la herida con COMPEED. Los parches ayudan a mantener la herida limpia y a repeler el agua, la suciedad y los gérmenes. Estudios clínicos demuestran que una herida cubierta cicatriza hasta una 20% más rápido que una herida que se deja curar al aire libre.
4. Buscar si hay señales de infección.
Si la herida no se cicatriza, u observa anomalías como rojez, , dolor creciente, hinchazón o sensación de calor, consulte con su médico.